El catalán se abre en canal para descubrir la trastienda de un bronce que esconde mucho más que 226 kilómetros y un día: entrenamiento, sacrificio, gestión, planificación o estrategia.

Ha salido el trabajo no solo de esta pretemporada, sino de todos los años dedicados al triatlón de mucha constancia y sacrificio”. Así nos define Jordi Montraveta en exclusiva para nuestro podcast Triatlón en Vena lo sucedido el pasado sábado en Club La Santa Ironman Lanzarote donde firmó la tercera posición detrás de Sam Laidlow y Patrick Lange en lo que considera el resultado “más especial de toda su trayectoria deportiva.

No por la tercera posición, a priori ‘peor’ que la segunda posición de 2025 pero lejos de la realidad, sino por su rendimiento que califica como el mejor con diferencia y por el nivel de una starlist donde a los dos campeones mundiales se sumaron varios deportistas con TOP10 en el Mundial Ironma haciendo de aquel “un día para enmarcar y recordar toda mi vida” nos cuenta ‘Montra’ quien ahora ya puede confesar que “no me esperaba estar en el podio, pero sí que quería luchar por el TOP5 o lo que fuera posible”.

LAS CIRCUNSTANCIAS DEL BRONCE: MUCHO MÁS QUE UNA SIMPLE CARRERA Y UN TRIATLETA

Una jornada que para entender su plena magnitud es necesario comprender que para que fuera posible “se dieron muchas cosas” como certifica Jordi. Por un lado, una pretemporada aún más exigente de las anteriores, con más entrenamientos y más trabajo. “Aquí al final no hay secreto. Como más entrenas y más te lo ocurras, más recompensa” reflexiona el triatleta.

“ESTAR A ESTE NIVEL IMPLICA RENUNCIAR A MUCHÍSIMAS COSAS”

El catalán no se queda ahí y nos ahonda en la encrucijada como profesional que supone competir a nivel como el suyo “Estoy en un punto en el que dedico muchísimo tiempo a entrenar. Es una burrada lo mucho que se tiene que entrenar para estar a este nivel y cada año se tiene que entrenar más y cada año se tiene que hacer más cosas y cuidar más la nutrición y cuidar más la hidratación y descansar mejor y para subir el nivel siempre tienes que sacrificar más cosas”. Un coste de elevado precio especialmente desde el prisma personal y familiar “llegar a este nivel no es nada fácil e implica renunciar a muchísimas cosas. Sí, voluntariamente, pero igualmente es complicado y no deja de ser la realidadasume y sentencia ‘Montra’.

EL HOMBRE A LA SOMBRA, CARLES TUR

Por otro, la complicidad de su escuadra, el Club Triatló Prosan para permitirle libertad absoluta en su calendario y la unión con su entrenador, Carles Tur, para dibujar su futuro dentro del triatlón no desde una visión cortoplacista, sino largoplacista en sus frutos: “teníamos muy claro, que esto era una carrera de fondo, que no estas cosas no se consiguen en pocos años, sino que se necesitan muchos años de constancia y dedicación” nos comenta Jordi cuyas loas para con su técnico que no quedan ahí, en el ámbito del conocimiento y gestión deportiva, sino que se extiende a lo personal. Una figura crucial para no solo brindar la mejor preparación física del mundialista, sino también para mantener la implicación viva en esas largas temporadas a la sombra que son el día a día de un hombre cuyas apariciones son escasas y selectivas “la pasión que le pone en todo lo que hace y sobre todo la confianza que tiene también en mí, hace que yo tenga un puntito más de compromiso con el trabajo diario y de confianza en el día de la carrera”.

EL FACTOR HUMANO: “HA SIDO UNA PRETEMPORADA MUY COMPLICADA DE GESTIONAR”

Y, finalmente, conjugar tal demanda competitiva con el contexto privado de un Montraveta que debe combinarlo con sus obligaciones laborales y diferentes situaciones “personales” que ponen de manifiesto las (pocas) garantías y facilidades de conciliación existentes en nuestro territorio en comparación con otros para con los llamados a ser la punta de lanza del triatlón. “Ha sido una pretemporada también muy complicada a nivel de gestión que ha hecho que aún esté más orgulloso y satisfecho de la gesta del sábado” nos confesaba Jordi.

EL ANÁLISIS Y PLAN MILIMÉTRICO DE MONTRAVETA: “SABÍA QUE IBA A HABER MICHAS ‘PETADAS’ ESTE AÑO EN LANZAROTE”

Más allá de estos puntales, Jordi Montraveta nos desentraña las claves de su éxito en Club La Santa Ironman Lanzarote desde una perspectiva estratégica. El catalán lo tiene claro y nos sitúa el conocimiento de la prueba al milímetro, su mejora en el rendimiento de un curso a otro y su capacidad para hacer “su carrera” con independencia de los movimientos del resto como las claves de su podio.

Yo tenía claro que sería el un año que iba a haber muchas, muchas, muchas petadas, no solo por el por el calor que había previsión de mucho más calor que otros años, sino también por el nivel”. La ambición desmedida como ‘hombre del mazo’ que auguró Montra se cumplió y tal y como señala la máxima de esas situaciones se reprodujo con extremada precisión en Lanzarote “Siempre que se compite con gente de más nivel se va más a tope, se va más al límite, se hace una carrera menos táctica e implica que siempre haya más petadas” tal y como sucedió, aunque el factor slot perdido fue otro detonante crucial según matiza: “Gente muy buena acabó retirándose pensando en el slot. Era o intentar conseguir un buen resultado en Lanzarote o darlo por perdido y buscarlo en otra carrera sin fatigarse en esta competición. Y, así fue”.

Una explosión que nunca llegó en el caso de Montraveta, sino todo lo contrario logrando un rendimiento superlativo en el que mejoró un par de minutos en el agua, completó el segmento ciclista diez minutos más veloz de lo que lo había hecho nunca y finalizó la carrera con un maratón en 2h39min inédito para él en ese escenario hasta ahora.

LA IMPORTANCIA DE ENCONTRAR EL MATERIAL PERFECTO PARA UNO VALE UN SALTO CUALITATIVO EN EL AGUA

Optimización en los tres segmentos para los que Jordi tiene respuesta. Nos relata que su “saltito más en el agua” tiene nombres propios: el del material además mantener su rendimiento en los entrenamientos. “He dado en la tecla con el neopreno. El Zoggs Predator me ha dado un plus de dos minutos que no es mucho, pero en mi caso sí lo es. Con él estoy mucho más cómodo, se me cargan menos los brazos y me permite nadar mucho más fluido”. Y los números lo certifican, idéntico decimoséptimo parcial del día – pero con más nivel en acción – y dos minutos más rápido (52:19 del sábado versus el 54:29 de 2025). “Mejorar en el agua no es nada fácil y estoy muy contento por ello” nos explica sin ocultar su satisfacción.

EL DRAFTING DE 20 METROS Y EL FACTOR PSICOLÓGICO: LAS CLAVES DEL SEGMENTO CICLISTA DE MONTRAVETA

Más confiado se hallaba ante un progreso efectivo sobre la bici donde esa decena de minutos no le ha pillado por sorpresa. “Sabía que podía mejorar un punto respecto al año pasado porque entrenando tenía un puntito más”. Sin embargo, reconoce que no pronosticaba tal diferencia: “Diez es muchísimo, contaba con máximo 5 minutos”. Más en una carrera con el desnivel de la conejera y la entrada en vigor del drafting de 20 metros, en contraste de los 12 metros pasados.

Un cambio que, según analiza, le benefició: “Nos hace hacer una bici y una carrera más honesta, más solitaria y a nuestro ritmo y eso es algo que creo que me benefició muchísimo respecto a otros años y me permitió seguir mi plan”.

Un plan trazado y ejecutado a la perfección cuya llave pasó por conocer en qué puntos “apretar más” y en cuáles “guardar”. “Las del sábado en Club La Santa Ironman Lanzarote son las mejores que he tenido nunca en bici en larga distancia” nos revela Montraveta quien va más allá y apunta a otro factor determinante, la psicología del remontar “el hecho de ir remontado, pasar gente y codearte con triatletas que hace unos años eran ídolos ayudó a nivel mental”. Un ascenso que fue clave para insuflarle la confianza y creencia suficiente y necesaria para “buscar pelear por lo mejor posible hasta el final” y dar una continuidad inesperada a los dos últimos podios logrados en la cita.

“SEGUIR A LANGE HUBIESE SIDO UNA MUERTE ANUNCIADA”  EL PLAN PERFECTO DE MONTRAVETA PARA UN MARATÓN DE ENSUEÑO

Algo que tenía que refutar en la carrera a pie. Un maratón en el que nos cuenta mejorar sus registros estaba a su alcance, pero “había que ejecutarlo después de nadar y hacer una bici a tope”.  Su cuerpo respondió, dejó atrás los problemas físicos que le azotaron tras Infinitri Peñíscola y todo ello le permitió correr siguiendo al pie de la letra su estrategia: “Tenía muy claro que lo importante era hacer bien los últimos 10K y que, si llegaba entero al 30K, a partir de ahí era donde se iban a marcar las diferencias. Así fue.

Tan indiscutible y obvia aquella resolución que ni siquiera el adelantamiento de Patrick Lange le hizo salirse un milímetro del plan trazado. “Cuando me pasó Patrick Lange en el maratón, tenía muy claro que no tenía ni probar de seguirlo porque era una muerte anunciada” e inmutable y seguro de su planteamiento Jordi llevó a buen puerto su tercera plaza.

Un tercer cajón del que nos cuenta llegó tan cargado de emoción que casi le pasa factura en carrera, cuando vio que aquel resultado estaba por materializarse: “Ya fuera por los nervios o de la emoción de estar en el podio, se me subieron las pulsaciones al ponerme tercero y en ese momento tuve que decirme «Vale, relájate, queda mucho aún, sigue, sigue, porque si vas a estas pulsaciones hasta el final no vas a terminar»”.

“ESTE ÉXITO NO ES ALGO QUE ME HAYA GANADO SOLO EL DÍA DE CARRERA, SINO DURANTE MESES TRABAJANDO DÍA A DÍA”

Y es que el bronce en Club La Santa Ironman Lanzarote no fue un bronce cualquier, ni uno más. Fue uno que llevaba el peso de todos aquellos que están detrás de su camino deportivo esperándole en casa y que mencionábamos al inicio del artículo y la charla; de una pretemporada difícil y unas semanas previas en las que nos confiesa pensó que igual debía renunciar a estar en la isla por las molestias en el cuádriceps.

Y en ello pensó en cada paso que daba hacia la meta: “En los momentos duros de la carrera, recordé todos esos meses sacando los entrenamientos adelante. Eso me dio la fuerza para darlo todo y no tirar la toalla, porque tenía muy claro que esto me lo he ganado no solo el día de la carrera, sino todos esos meses trabajando muy duro día a día”.

“ME DICEN HACE 12 AÑOS QUE LUCHARÍA CON LANGE Y NO ME LO CREERÍA”

Un compendio de razones a las que se le unió la faceta más ‘fan’ de ‘Montra’ disputando la posición mano a mano con su referente juvenil, Lange: “Poder competir de tú a tú con Patrick, uno de mis referentes es una sensación indescriptible. Te lo dicen hace 12 años y no te lo crees”.

Fue una carrera brutal en la que puedo decir que disfruté más de lo que sufrí”. Pero Jordi Montraveta es inconformista y ya nos anuncia que quiere más: “Ahora vamos a preparar Kona”.