Esta semana Lionel Sanders ha vuelto a compartir una interesante reflexión sobre entrenamiento y lesiones en su último vídeo de YouTube.
Según explica el canadiense, estamos demasiado acostumbrados a medir nuestra carga únicamente con kilómetros, horas, TSS o intensidad, cuando hay otro factor fundamental que debemos tener en cuenta, el estrés mecánico que recibe nuestro cuerpo.
NO ES LO MISMO CANSAR EL CUERPO QUE CASTIGARLO
Sanders pone un ejemplo sencillo, dos atletas pueden correr 16 kilómetros al mismo ritmo y realizar prácticamente el mismo esfuerzo cardiovascular, pero si uno corre sobre hierba y otro sobre asfalto, el impacto sobre músculos, tendones y articulaciones puede ser muy diferente.
Para el canadiense, ahí está la diferencia entre carga metabólica y carga mecánica.
CARGA MECÁNICA: EL IMPACTO QUE ACUMULAMOS
Según Sanders, la carga mecánica es el estrés que soportan nuestros músculos, tendones, articulaciones y huesos, especialmente durante la carrera.
Influyen factores como los kilómetros, el ritmo, la superficie, la técnica, la fatiga o nuestro historial de lesiones.
Y hay algo importante, correr despacio también genera carga mecánica porque cada zancada supone un impacto, aunque cardiovascularmente el entrenamiento nos parezca muy sencillo.
CARGA METABÓLICA: EL ESTÍMULO QUE BUSCAMOS
Por otro lado, Sanders habla de la carga metabólica como el estrés que provoca las adaptaciones que buscamos para mejorar nuestro rendimiento: VO₂max, umbral, capacidad aeróbica o capacidad para mantener intensidades altas.
Es decir, es el estímulo que queremos conseguir cuando entrenamos. El problema aparece cuando nuestra capacidad cardiovascular nos permite entrenar más, pero nuestros músculos y tejidos todavía no están preparados para soportarlo.
LA CLAVE: MÁS NO SIEMPRE ES MEJOR
La conclusión a la que llega Sanders es muy interesante y es que no se trata simplemente de acumular más entrenamiento, sino de conseguir el máximo estímulo con el menor desgaste posible.
La ventaja de un triatleta es que puede aumentar mucho su carga metabólica utilizando la bicicleta o la natación, mientras controla el impacto mecánico de la carrera.
Según el canadiense, aprender a diferenciar ambas cargas puede ser fundamental para mejorar el rendimiento sin acabar lesionado, porque, al final, el mejor entrenamiento no es el que más nos castiga hoy, sino el que nos permite seguir entrenando mañana.









