Solveig Løvseth dejó una de las imágenes más sólidas del fin de semana pasado en Ironman Texas, pero lo más llamativo llegó después, cuando habló abiertamente de cómo vivió ella la carrera por dentro, porque lejos de sentirse dominante, la noruega reconoció que competir en cabeza no fue nada cómodo.
LA PRESIÓN DE IR LIDERANDO
“Liderar una carrera da mucho miedo”, así de claro lo explicó la noruega y es que, aunque desde fuera pueda parecer una situación controlada, desde dentro la sensación es completamente diferente.
Løvseth confesó que durante gran parte de la maratón tuvo la sensación constante de que la iban a alcanzar: “Sentía que me iba a atrapar en cualquier momento”, “Realmente sentía que estaba corriendo por mi vida”
Unas declaraciones que reflejan muy bien lo que supone tener detrás a una rival como Taylor Knibb y es que aunque haya margen, la presión no desaparece.
SORPRESA INCLUSO PARA ELLA MISMA
Otra de las cosas que más le llamó la atención fue su propio rendimiento durante la carrera.
Lovseth reconoció que no esperaba estar tan sólida en algunos segmentos, especialmente en la bici, donde incluso le sorprendió recibir referencias de que estaba sacando tiempo a Knibb.
La actual Campeona del Mundo Ironman también se mostró muy satisfecha con la natación, algo que, según sus propias palabras, no tenía tan claro antes de la prueba.
UNA MENTALIDAD MUY CLARA
Más allá de los números, hay una idea que dejó bastante clara y es que nunca da las victorias por hechas y desde luego se siente invencible, “Ganar siempre significa mucho. No estoy acostumbrada ni lo doy por sentado”, una mentalidad que explica bastante bien por qué está rindiendo a este nivel.
MIRANDO A LO QUE VIENE
También hubo tiempo para mirar al futuro. Løvseth no escondió que le habría gustado medirse en igualdad de condiciones a Kat Matthews, en un duelo completo como el de Kona y dejó caer una idea interesante: “Quizá tengamos que esperar a Kona”
En resumen, una victoria que desde fuera parece controlada, pero que por dentro fue todo lo contrario y eso, muchas veces, es lo que marca la diferencia.









