Challenge Roth ha vuelto a demostrar, otro año más, por qué está considerado como uno de los triatlones más deseados del mundo y es que cada año se supera.

Las inscripciones para la edición de 2027 se agotaron en apenas 15 segundos, confirmando, una vez más, el enorme atractivo que sigue teniendo la prueba alemana entre los triatletas de larga distancia.

La apertura de inscripciones llegó solo ocho días después de una edición histórica, marcada por el récord mundial de Sam Laidlow y la sorprendente victoria de Alanis Siffert en la prueba femenina.

Miles de deportistas intentaron conseguir un dorsal, pero las plazas desaparecieron prácticamente de forma instantánea sin dejar margen de maniobra a todos los que lo intentaron detrás de sus ordenadores.

UNA DEMANDA QUE NO DEJA DE CRECER

El director de la prueba, Felix Walchshöfer, bromeó tras el cierre de inscripciones asegurando que, visto el interés, “habrá que volver a organizar otra carrera el próximo año”.

Además de las plazas ya adjudicadas, la organización pondrá a disposición de los interesados varios cientos de dorsales adicionales mediante un sorteo solidario, destinando la mitad de la recaudación a proyectos benéficos.

COLAS DE MÁS DE UN KILÓMETRO PARA CONSEGUIR UN DORSAL

La fiebre por competir en Roth ya se había hecho evidente durante el fin de semana de la edición 2026 en la que, como es tradición, muchos triatletas optaron por asegurar su plaza de forma presencial para el año siguiente, llegando a formarse una cola de casi 1.600 metros.

Numerosos participantes pasaron la noche al aire libre, con sillas plegables y sacos de dormir, tras haber competido ese mismo día y esperando la apertura del registro, formando una imagen que vuelve a demostrar que competir en Challenge Roth es mucho más que disputar un triatlón.