El campeón del mundo prepara su asalto a Ironman Frankfurt tras buscar las claves para lograr una mejora en su eficiencia biomecánica.
Casper Stornes será uno de los grandes nombres y favoritos en el Campeonato de Europa Ironman que tendrá lugar durante Ironman Frankfurt el próximo 28 de junio en lo que será su regreso a la competición después de su participación en Ironman Texas en el mes de abril y el noruego lo hará después de pasar por el laboratorio para ver en qué punto de su preparación se encuentra.
El nórdico se desplazó hace unas semanas hasta el centro de operaciones de Olav Aleksander Bu con el propósito de analizar su perfil y estudiar por un lado cómo utiliza la energía en su pisada y pedaleo, discerniendo cuánta energía proviene del sistema anaeróbico y cuánta del sistema aeróbico a intensidades críticas durante las carreras. Y, por otro, su eficiencia pura en la transformación de la energía en potencia mecánica y finalmente, averiguar su eficiencia biomecánica.
En palabras de Bu “el coste de O2 producido por vatio” o lo que es lo mismo “entender cómo se genera realmente esa velocidad y si se transforma de manera eficiente”. Algo que tal y como señala el preparador noruego, más allá del aspecto aerodinámico del cuerpo puede deberse a aspectos técnicos o al equipamiento. Unos datos cuya especificidad no puede conseguirse durante los entrenamientos convencionales.
Todo ello con el objetivo de extraer la suficiente información como para poder realizar los ajustes necesarios de cara al bloque de entrenamientos previos a Ironman Frankfurt y especialmente para el Mundial Ironman de Kona, el que reconoce es su gran desafío del curso.
“SON VALORES QUE STORNES NO HABÍA MARCADO ANTES”
“Soy muy eficiente al ritmo de maratón y también por encima de ese ritmo. Y eso es lo importante más allá de los datos del VO2” decía un Stornes cuyos resultados fueron positivos y pone sobre aviso de la versión que podemos ver del vigente campeón mundial en las siguientes competiciones.
Algo que también refuta Bu: “Fue muy diferente a lo que había hecho antes. Fueron varios minutos en los que se mantuvo en valores estables y realmente altos. Eso significa básicamente que es movilización pura”, una valoración que completó el propio Casper admitiendo que pese a que los números de V02 no fueran tan altos, sintió que “podía exprimirse más que antes y movilizar la potencia mucho mejor y fácil que otros años” tras aprender a ‘darlo todo’ desde una forma más eficiente.
LA LECCIÓN PSICOLÓGICA DE STORNES: “A VECES SOLO TIENES QUE SER REALISTA Y DECIRTE: «QUIZÁ LO MEJOR SEA NO ESFORZARME HOY»”
Más allá de lo biomecánico, Casper Stornes ha sacado su lado íntimo para hablar del aspecto mental del entrenamiento, concretamente, de la psicología del deportista ante una mala sesión.
“No se puede hacer nada más al respecto hasta la próxima sesión. Es importante no darle vueltas y pensar en qué se puede hacer para estar ‘fresco’ de cara al siguiente entreno y respetar las rutinas de alimentación y descanso” a lo que sentencia “Sí, a veces tienes días malos, a veces tienes días buenos y, sí, tienes que lidiar con ello” y recuerda “Siempre intentas esforzarte al máximo, pero a veces solo tienes que ser realista y decirte a ti mismo: «Vale, quizá lo mejor sea no esforzarme hoy». Siempre hay que esforzarse, pero hay ocasiones en el que llegas a un punto en el que ya no es posible”.
EL TALÓN DE AQUILES DE STORNES GOLPEA DE NUEVO
Tras su paso por el laboratorio, el noruego ya se encuentra concentrado en altitud en St. Moritz desde donde descenderá directo a Ironman Frankfurt. Allí, deberá sobreponerse al cansancio que asegura acumular y las molestias en el talón de Aquiles que podrían poner en riesgo su rendimiento en Alemania.









