Mientras la mayoría celebra su 40 cumpleaños con algo tranquilo, Laura Massey-Pugh ha decidido hacerlo de otra manera: 40 triatlones de distancia Ironman en 40 días consecutivos, uno cada día.
La británica arrancará el próximo 6 de mayo un proyecto que, más allá del récord, es una auténtica prueba de resistencia, porque aquí no solo cuenta el físico, lo que realmente va a marcar la diferencia es la cabeza.
REPETIR, REPETIR… Y VOLVER A EMPEZAR
Cada jornada será exactamente igual, 3,8 km nadando, 180 km en bici y 42,2 km corriendo lo que supondrán unas 16 horas de esfuerzo diario, sin descanso real.
El reto será una aventura pero sin escenarios cambiantes, como el que ya hizo dando la vuelta al mundo en tándem, está vez será todo lo contrario, mismo recorrido y mismo esfuerzo cada día.
Esto, lejos de hacerlo más fácil, lo convierte en algo mucho más duro a nivel mental, porque cuando desaparece lo imprevisible aparece la monotonía y ahí es donde muchos retos se rompen.
TERRITORIO DESCONOCIDO EN EL TRIATLÓN FEMENINO
En hombres, ya ha habido desafíos de este tipo, como el récord de 120 Ironman en 120 días consecutivos de Jonas Deichmann del pasado año en el recorrido de Challenge Roth, pero en categoría femenina el terreno está prácticamente inexplorado. Se habla de unos 30 días como referencia no oficial, pero Laura quiere ir más allá.
MUCHO MÁS QUE UN RÉCORD
El proyecto también tiene un componente solidario y es que todo este desafío está vinculado a la recaudación de fondos para organizaciones locales que trabajan con jóvenes en Derbyshire.
EL TRIATLÓN EN SU FORMA MÁS CRUDA
Historias como esta recuerdan algo importante y es que el triatlón no solo vive en la élite ni en los grandes escenarios, a veces, el verdadero límite se explora lejos de los focos.









