“Confío en que puedo hacerlo y cuando me veo haciéndolo aumenta mi confianza”. Éste es uno de los círculos viciosos más bonitos del deporte. Y ahora matizo: si tenemos unos objetivos y plan de acción adecuados.
Existen diversas teorías sobre la confianza, como por ejemplo la de Autoeficacia de Bandura o la de Confianza de Vealey, que explican que las creencias que tenemos respecto a nuestra capacidad para conseguir determinadas tareas y cómo nos sentimos frente a estas, determinarán la motivación y que consigamos el objetivo con más o menos estrés y más o menos éxito. Pero, ¿cómo aplicamos esto al triatlón?
Cierto, siempre pueden haber imprevistos, igual que al salir un día a la calle puede caernos una tromba de agua. Haz por tener atado todo aquello cuanto dependa de ti y focaliza tu atención en ello, en que tú puedes hacerlo, en que tienes los recursos necesarios. El resto, deja que empiece el baile y pon tu mejor ritmo, el resultado final será haber disfrutado del camino y saber que en lo que a ti respecta, el resultado es positivo. ¿Qué has mejorado, qué has aprendido, qué has conseguido?
Analizamos cada aspecto a tener en cuenta para un tapering ideal en un proceso donde…
El calendario no da tregua y, si miras el reloj, verás que la fecha está…
Los grandes nombres internacionales copan la tabla de favoritos de la cita donde Sánchez contará…
La Contrarreloj por Equipos y la modalidad de relevos abren la competición doméstica este fin…
La edición de 2026, que se celebrará este domingo 10 de mayo, va a reunir…
Cada vez es más habitual llegar al aparcamiento de un triatlón el viernes por la…