“Confío en que puedo hacerlo y cuando me veo haciéndolo aumenta mi confianza”. Éste es uno de los círculos viciosos más bonitos del deporte. Y ahora matizo: si tenemos unos objetivos y plan de acción adecuados.
Existen diversas teorías sobre la confianza, como por ejemplo la de Autoeficacia de Bandura o la de Confianza de Vealey, que explican que las creencias que tenemos respecto a nuestra capacidad para conseguir determinadas tareas y cómo nos sentimos frente a estas, determinarán la motivación y que consigamos el objetivo con más o menos estrés y más o menos éxito. Pero, ¿cómo aplicamos esto al triatlón?
Cierto, siempre pueden haber imprevistos, igual que al salir un día a la calle puede caernos una tromba de agua. Haz por tener atado todo aquello cuanto dependa de ti y focaliza tu atención en ello, en que tú puedes hacerlo, en que tienes los recursos necesarios. El resto, deja que empiece el baile y pon tu mejor ritmo, el resultado final será haber disfrutado del camino y saber que en lo que a ti respecta, el resultado es positivo. ¿Qué has mejorado, qué has aprendido, qué has conseguido?
El escocés, diagnosticado con tres tumores cerebrales inoperables alcanzó la final de los 50 metros…
El doble campeón olímpico volverá a ponerse un dorsal este sábado 1 de agosto para…
Profundizamos en el área de la recuperación que supone el mayor obstáculo para los atletas…
Fundada hace más de 10 años por el exatleta Daniel Lahaba, ALS Sport nació con…
La ciudad polaca recibirá a una Triarmada cuyo peso y posibilidades de subir al podio…
Siete ejercicios para hacer en casa con los que mejorar la potencia, el equilibrio, rotación…