Kilian Jornet no es un deportista que se esconda detrás de las medallas. En su reciente “Athlete Progress Report 2025”, el corredor catalán ha hecho algo que pocos atletas de su nivel se atreven a hacer: desnudar su impacto real en el planeta, con números que a veces duelen. Para nosotros, los triatletas que miramos con lupa cada vatio y cada gramo de carbono en nuestras bicis, este informe es una clase magistral de cómo la sostenibilidad no es una meta, sino un entrenamiento diario lleno de cuestas y transiciones difíciles.
El dato más llamativo de 2025 es que Kilian duplicó su huella de carbono respecto al año anterior. El motivo principal está en el mapa: dos viajes transoceánicos a Estados Unidos para competir en la legendaria Western States y llevar a cabo su ambicioso proyecto States of Elevation.
Aquí surge el dilema que todo “Age Grouper” con familia conoce. Kilian admite que, por pura eficiencia ambiental, debería haberse quedado en EE. UU. entre ambos eventos. Sin embargo, eligió volver a casa. Prefirió el impacto de los vuelos adicionales antes que pasar meses alejado de sus hijas. Es una confesión de humanidad: incluso para el hombre que domina las cumbres, la conciliación familiar es una prioridad que a veces pesa más que el gráfico de .
Fuera de los aeropuertos, la vida de Kilian se parece poco a la de una estrella mediática y mucho a la de alguien comprometido con el minimalismo. Lleva más de una década siendo vegetariano, una decisión que reduce drásticamente su impacto diario. Pero va más allá:
Movilidad: Conduce un coche eléctrico de segunda mano, evitando la huella de fabricación de un vehículo nuevo.
Consumo circular: La mayor parte de su ropa y objetos domésticos provienen de mercados de segunda mano o intercambios comunitarios.
Finanzas éticas: Kilian ha trasladado sus ahorros e inversiones a entidades que no financian combustibles fósiles ni sectores dañinos, entendiendo que donde ponemos el dinero, ponemos nuestra huella.
Como triatletas, estamos acostumbrados a renovar zapatillas cada 500-800 km y neoprenos cada un par de temporadas. Kilian, a través de su marca NNormal, está intentando romper este ciclo. El informe destaca su enfoque en la durabilidad y la reparación (resole).
Además, menciona su colaboración con Moonlight para crear la Noctia, una linterna frontal modular donde cada pieza es reemplazable. El mensaje es claro: la verdadera tecnología punta en 2025 no es la que te hace más rápido un segundo, sino la que no termina en un vertedero después de una carrera.
El impacto de Kilian no se queda en su casa. Su fundación está liderando proyectos científicos como Permapyrenees, que estudia el permafrost en los Pirineos para entender el cambio climático en nuestras montañas.
Pero lo más relevante para el mundo de la competición es el Green Trail Concept, una certificación que se lanzará en 2026 para que los organizadores de carreras tengan estándares reales de sostenibilidad. Para el próximo año, Kilian ya ha anunciado un cambio de estrategia: menos proyectos largos y solitarios (que requieren mucha logística) y más foco en las carreras tradicionales y, sobre todo, en pasar tiempo en casa.
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