Desde hace unos meses, Jan Frodeno comparte parte de sus números a través de las Stories de Instagram, dónde a través del hashtag #DataWednesday, y en colaboración con la plataforma SAP Business Technology.
A través de cada una de las publicaciones, el triatleta interactúa con sus seguidores, a la par que le pone cara y ojos a un entrenamiento que él y su entrenador Dan Lorang diseñan cada año para rendir al 100% en cada una de las pruebas en las que toma la salida.
Para el que esperaba solo una acción brutal de marketing, iba muy desencaminado, puesto que a pesar de que el reclamo principal fuese el enfrentamiento Frodo vs Sanders, la verdadera realidad es que el teutón llevaba meses con el objetivo de romper la mejor marca mundial en LD, que él mismo tenía en su haber.
A pesar de ser una prueba dedicada a que Frodo consiguiese el récord del mundo, no se vio en ningún momento como el de Canyon tuviese una ayuda como la de una canoa abriendo el agua, o similar.
Por ello, el crono final de 45:58 le valió un ritmo medio de 1:12/100m, o lo que es lo mismo, un nivel de nado de primer grupo ITU, 8 años después de que Jan abandonase las disciplina con drafting.
“Bajar de 4 horas en un LD” podríamos dejarlo por aquí como único punto al respecto, pero dada la magnitud del resultado, se merece una pequeña disección.
180km en los que sí, no perdieron ni un ápice de velocidad en los giros de 180º peraltados, pero que tuvieron la lluvia como principal rival.
Eso sí, dado que se trataba de un circuito 100% llano, la velocidad media arrojada es de escándalo: Un 45,89km/h total que se forjó a base de un ritmo altísimo al inicio, para decrecer poco a poco al paso de cada km 30.
Nunca sabremos qué marca tenía Jan en las piernas antes de caerse en el 10k de carrera, momento en el que el crack estaba corriendo por debajo de 3:43/km -un paso por kilómetro increíble teniendo en cuenta que le había metido más de 5 minutos en bici a un animal como Sanders-.
Recuperado de la caída, el ritmo decreció ligeramente a cada paso por meta, con un ritmo medio final de 3:53/km.
El cuarto deporte del triatlón tuvo una influencia ínfima sobre el tiempo final, a pesar de que pudimos ver momentos cómo el de Sanders acusando el frío, o el mismo Frodeno retirándose como podía, la badana para lanzarse a correr.
58″ en T1 y 1’13” en T2, que junto con las tres disciplinas, suman un registro de 7:27:53. Ocho minutos más rápido que el anterior récord mundial para la distancia full, que Frodissimo estableció en el Challenge Roth de 2016 (7:35:39).
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