En el momento de ponernos por delante un reto, ya sea personal o deportivo, de una manera u otra contamos ya con diversas variables, las cuales tendremos que gestionar de la mejor manera posible e incluso prevemos cuáles son los posibles problemas que nos podemos encontrar y cómo les vamos a superar.
Pongamos el ejemplo de querer preparar un larga distancia, estudiamos nuestros horarios para encajar las 12-13 horas semanales de entrenamiento que necesitaremos como mínimo, vamos comentando en casa que nos van a ver menos por allí (a no ser que seas Lionel Sanders y su Cave Pain), hacemos una previsión de gastos que vamos a tener (entrenador, nutrición, fisio …) Pero hay una cuestión igual o incluso más importante que todo este encaje de bolillos de horarios y entrenamientos y es cómo afrontar psicológicamente todo lo que se nos viene encima. Pues bien, es de ello de lo que vamos a hablar en este artículo.
A la hora de enfrentarnos a un reto tanto personal como deportivo, aparte de todo este análisis previo de posibles inconvenientes que podamos encontrarnos y su gestión conviene tomar unos minutos para pensar cómo nos va afectar a nivel psicológico, ya que cualquier reto que nos pongamos por delante va a suponer un esfuerzo por nuestra parte y por consiguiente puede que anímicamente nos veamos afectados. Por eso creo que antes de llevar a cabo cualquier reto debemos de plantearnos una serie de preguntas:
Recordad, un loco con una idea es sólo un loco hasta que la idea triunfa.
El triatleta se abre en canal para plasmar cómo funciona su cerebro comparado con un…
Los creadores aseguran que el diseño no compromete la posición ni la eficiencia sobre la…
La triatleta catalana de media y larga distancia firma con Quintana Roo con la mirada…
Sánchez Mantecón 'ficha' por Nutripure en busca de dar un salto en su estrategia nutritiva
Este cambio de imagen responde a la salida de BMC tras más de una década…
La marca australiana de zapatillas de ciclismo se incorpora al proyecto de la escuadra navarra…