Consigue una ventaja competitiva perfeccionando tu respiración bilateral en la piscina antes de llevarla a la práctica en aguas abiertas y la competición.

Se acerca el verano y con él se aproximan las travesías en aguas abiertas y los segmentos acuáticos en el triatlón. También la necesidad de pulir cualquier aspecto que pueda suponer una ganancia marginal en un territorio como lo es la mar brava y las condiciones climatológicas que la acompañen, así como en unas competiciones donde el roce entre participantes es dinámica habitual. Por eso, vamos a profundizar en la respiración bilateral.

¿QUÉ ES LA RESPIRACIÓN BILATERAL?

La técnica y habilidad que te permite respirar con la misma eficacia por cualquiera de los dos lados. No es imprescindible, tampoco te va a permitir nadar más rápido por si sola, pero ser capaz de respirar bilateralmente te puede ofrecer una gran ventaja estratégica. Por un lado, facilita el control y observación de la posición de los rivales. Por otro, te permite establecer contacto perenne con la línea de costa y de mar y evitar errores de navegación. Y también te facilita una vía de escape para alejarte de las olas a contracorriente, analizar las corrientes o huir del chapoteo de las patadas de otro nadador. En el ámbito técnico, la respiración bilateral te ayudará a desarrollar el equilibrio en la brazada.

NUESTROS 8 CONSEJOS: UN PROCESO GRADUAL

Estos son nuestros consejos para progresar en el dominio de una técnica que requiere de tiempo y mucha práctica para perfeccionar al detalle. Un proceso totalmente gradual que se plasma también en la puesta a punto.

  1. PRACTICA EN LA PISICINA SIN PREOCUPARTE DE LA ORIENTACIÓN

La piscina se va a convertir en el escenario principal de ensayo y error antes de llevarlo a aguas abiertas. Los carriles de la piscina te permiten concentrarte en la práctica de la respiración bilateral sin la necesidad de levantar la cabeza para orientarte. Eso ya llegará más tarde.

  1. NO COMPROMETAS TUS ENTRENOS, EMPIEZA EN EL CALENTAMIENTO Y ENFRIAMIENTO

Recordemos que la respiración bilateral no es una técnica imprescindible, sino complementaria. Por ello, si eres apenas un novel en ella, no pongas en jaque las sesiones acuáticas que ya tienen un objetivo concreto dentro de tu calendario de entrenamiento y de metas de temporada.

Por eso, te proponemos que aproveches el calentamiento y el enfriamiento para practicar la respiración hacia tu lado más débil. A medida que vayas mejorando, será el momento de incluir más respiración bilateral en las sesiones de natación de mayor intensidad.

  1. El ‘PULL BUOY’, TU ALIADO PERFECTO (CON MODERACIÓN)

Esta herramienta de flotación común para cualquier habitual de las piscinas, no solo te ayudará a entrenar la parte superior de tu cuerpo sino también tu técnica, también la de la respiración bilateral. La flotabilidad adicional que el ‘pull buoy’ te garantiza, te permitirá en focalizarte en dar esas brazadas realizando la respiración hacia tu lado más débil. Eso sí, úsalo en etapas tempranas y no crees una dependencia para con el ‘pull buoy’.

  1. EL ‘MOMENTO’ DE EXHALAR

La técnica de respiración en cualquier caso y forma es uno de los grandes quebradores de cabeza del mundo de la natación. En el caso de la respiración bilateral, acostúmbrate a exhalar mientras tienes la cara en el agua.

  1. HAZ DE LA RESPIRACIÓN BILATERAL, PROTAGONISTA

Una vez ganes confianza y dominio en tu respiración bilateral, hazla protagonista de tus entrenamientos. A medida que progreses, no te límites al calentamiento y enfriamiento como en los primeros pasos que mencionábamos, sino que intenta hacer un calentamiento completo, o incluso una sesión completa, respirando por tu lado menos cómodo.

  1. ‘JUEGA’ CON TU RESPIRACIÓN BILATERAL HASTA ENCONTRAR TU PATRÓN

Paralelamente al incremento de tu tiempo dedicado a la respiración bilateral, la mejora de la técnica también viene dada por los patrones de respiración. Debes dar con el que más se acomode a ti. Experimenta con diferentes patrones de respiración: respira cada 3 brazadas, o cada 2, 3, 2, 3 brazadas, o cambia de lado cada largo. Sea como sea, recuerda que las circunstancias de la misma te pueden ‘obligar’ (ya que tendrás esa capacidad) a ‘borrarlos’ y establecer nuevos sobre la marcha para progresar o analizar la situación al momento.

  1. INTRODUCE LA ORIENTACIÓN EN PISCINA

Una vez te sientas lo suficientemente cómodo y habituado a la respiración bilateral, da un paso más y practica la orientación visual en la piscina por tu lado más débil, para que te resulte más fácil cuando nades al aire libre.

  1. PACIENCIA, LA MADRE DE LA CIENCIA

Sé paciente con tu progreso. Requerirá tiempo y entreno. Como hemos recalcado, ser un nadador bilateral no es imprescindible y ni siquiera todos los profesionales lo son al 100%. Sin embargo, si buscas un buen espejo, en el medallista olímpico y campeón mundial de Florian Wellbrock puede servirte de ayuda pues es uno de los grandes especialistas tanto en piscina como en aguas abiertas.

EXTRA: LLÉVALO A LAS AGUAS ABIERTAS

Con el trabajo en piscina realizado, comienza a aplicar lo aprendido en el mar o aguas dulces. Un estreno que te llevará a un nuevo capítulo donde las olas, las corrientes etc entrarán en acción.