La temporada 2025 dejó a Taylor Knibb con sensaciones encontradas. La estadounidense volvió a rendir a un nivel altísimo, pero también vivió uno de los momentos más duros de su carrera en el Campeonato del Mundo Ironman, un resultado que ha marcado su forma de encarar el futuro inmediato.
Acostumbrada a pelear siempre por la victoria, Knibb solo se quedó fuera del podio una vez en todo el año. Fue en Kona, donde lideró buena parte del maratón final hasta que el calor y la humedad acabaron pasándole factura a pocos kilómetros de meta.
KONA COMO PUNTO DE INFLEXIÓN
Lejos de arrastrar ese golpe, la reacción llegó rápido. Apenas unas semanas después, Knibb fue segunda en el Campeonato del Mundo IRONMAN 70.3 de Marbella, confirmando que su nivel seguía estando entre los más sólidos del circuito internacional.
Aun así, la experiencia en Hawái dejó huella. En una conversación larga y sincera en el podcast The Triathlon Hour, la propia triatleta ha reconocido que el enfoque total para Kona no le permitió rendir al máximo durante toda la temporada. Su conclusión fue clara, “en 2026 toca probar algo diferente”.
APRENDER QUÉ LE FUNCIONA DE VERDAD
Knibb no se escondió al hablar de decisiones difíciles, admitiendo que encadenar temporadas sin apenas descanso fue uno de los grandes errores de 2025. Esa reflexión ya tuvo consecuencias prácticas, como renunciar a la Gran Final del circuito T100 en Qatar, pese a llegar con opciones reales de pelear por el título.
“Cuando la gente vea lo que quiero hacer este año, seguro que habrá críticas”, explicó. “Pero se trata de aprender qué es lo que funciona mejor para ti”. Un mensaje que deja claro que el foco ya no está solo en ganar, sino en construir un camino más sostenible.
VUELTA A LA CORTA DISTANCIA Y OBJETIVO LOS ÁNGELES
El plan para 2026 pasa por volver a competir más en corta distancia. Knibb no descarta regresar al circuito de las Series Mundiales, con un calendario de entre cuatro y seis pruebas, algo poco habitual en ella en los últimos años.
El motivo es claro, mantener opciones reales de llegar a Los Ángeles 2028. Para ello, necesita volver a sumar puntos y sensaciones en el formato olímpico, sin renunciar del todo a la media y larga distancia.
CLASIFICACIONES, DECISIONES Y CALENDARIO ABIERTO
El 2026 no será sencillo ya que Knibb tendrá que volver a clasificarse tanto para el Mundial IRONMAN 70.3 como para Kona, ya que perdió las exenciones obtenidas en temporadas anteriores. Esto le obliga a afinar muy bien el calendario.
De momento, figura inscrita en IRONMAN 70.3 Dallas y IRONMAN 70.3 Oceanside, dos citas clave de inicio de temporada. “Necesito decidir qué camino seguir, pero veremos cómo evoluciona todo”, explicó, dejando claro que la planificación seguirá siendo flexible.
TRIATLÓN Y CICLISMO, DOS CAMINOS QUE SIGUEN ABIERTOS
La estadounidense tampoco cierra la puerta al ciclismo. Tras competir en los Juegos Olímpicos de París tanto en triatlón como en la contrarreloj individual, su idea es seguir explorando esa doble vía.
Con todo sobre la mesa, Taylor Knibb afronta 2026 como un año de ajustes, aprendizaje y cambios . Menos obsesión por un solo objetivo, más variedad de distancias y una mirada a largo plazo.









