La catalana sella a las primeras de cambio su billete al Mundial en un Ironman Texas donde Løvseth confirma que sigue siendo la mejor.
El Ironman Texas femenino comenzó, al igual que la prueba de los chicos, con regusto hawaiano de otoño en primavera en la que la baja de Lisa Perterer fue la noticia desagradable antes del pistoletazo de salida.
Una salida que fue el inicio de una carrera en la que tres de los tótems de la larga distancia volvieron a revivir un duelo que parece destinado a repetirse este año y en el que Marta Sánchez ha sellado una actuación impecable con slot y podio incluidos.
Con él la élite femenina no necesitó de potentes focos, para convertir el todavía nocturno segmento acuático en un espectáculo que tuvo nombre propio. El de una Margarita Ryan que una vez más demostró que en esa disciplina es una rival incontestable e inalcanzable incluso para la hoy ausente Lucy Charles Barclay. Sin ella en la partida, la estadounidense parecía destinada a entregar un solo de programa libre digno de la disciplina artística. Sin embargo, un error en la navegación hizo naufragar su renta y verse atrapada por Taylor Knibb y una Marta Sánchez que no falló en su ineludible cita con el primer baño marítimo y juntas llegaron a una T1 en la que la catalana procedió con una agresiva transición que le llevó a liderar la bicicleta puntualmente.
Tras ellas Kat Curran y Hannah Berry que precedían a las otras dos titanes de la jornada Kat Matthews y la vigente campeona mundial Solveig Løvseth que salían del agua con 3’18” perdidos respecto a las líderes.
Del agua a las dos ruedas con un objetivo en mente, no perder la rueda de Knibb. Esa es la cuestión a la que respondía el inteligente movimiento de Sánchez en la transición y a la que de Inverse trató de dar continuidad, pero su resolución se desvaneció tan pronto como la calidad ciclista de Taylor se impuso y la estadounidense apenas requirió unos kilómetros para establecer la dinámica predominante: distanciar a la española progresivamente y mantener o ampliar ligeramente su renta respecto a Matthews y Løvseth.
Dicha tendencia tuvo como resultado, la absorción de Marta dentro del terceto que junto a Berry formaban Kat y Solveig para transformarse en un cuarteto que rodó junto hasta que la noruega decidió tomar cartas en el asunto y acelerar un ritmo al que nadie respondió. Løvseth superó el ecuador del segmento ciclista a 3’39” de Knibb y una renta favorable de +2’00” respecto al trío perseguidor.
Esa fue la última secuencia antes de que la carrera cambiase por completo. Un pinchazo en la rueda trasera de Kat Matthews arruinaba la actuación de la británica y sepultaba sus desesperados intentos por volver a la competición. La campeona de 2025 decía adiós a revalidar su victoria. Dicho giro de guion abría de par en par el hipotético cajón del podio que en las quinielas iba a ocupar la inglesa y, con ello, el dúo formado por Berry y Sánchez tomaba un nuevo cariz y dimensión, pero también el terceto que en esos instantes y a cinco minutos de ellas comandaba Grace Thek.
Tras ello, la atención recayó en Løvseth quien se convertiría en la mujer más rápida en el último tercio del sector y lograba reducir tan solo +1’08” su distancia con Knibb. La estadounidense no sentenciaba en su terreno propicio, sino todo lo contrario y veía como con la lluvia haciendo también acto de presencia la amenaza de la noruega se hacía superlativa incluso antes de afrontar un maratón final en el que los números se ponían de su lado.
Por detrás, a una decena de minutos, Berry y Sánchez lo hacían separadas por medio minuto –que rozó el minuto tras la transición– el objetivo en el horizonte de pelear cara a cara por una tercera plaza de oro. Especialmente, porque su renta de seis minutos con sus inmediatas perseguidoras se presumía suficiente para no preocuparse por nada más que su duelo particular.
La maratón femenina terminó de decidir una carrera que ya venía muy movida desde la bici. Solveig Løvseth había recortado muchísimo tiempo en los últimos kilómetros del segmento ciclista, mientras que Taylor Knibb empezaba a dejar señales claras de desgaste.
Aun así, la estadounidense logró iniciar la carrera a pie en primera posición, pero esa ventaja duró poco, ya que apenas en el kilómetro 6, la noruega lanzó su ataque definitivo y superó a Knibb con autoridad.
Desde ese momento, el liderato ya no cambió de manos. Løvseth impuso su ritmo, gestionó la ventaja con mucha solidez y fue ampliando poco a poco la diferencia hasta meta.
Por detrás, Taylor Knibb aguantó la segunda posición sin opción real de responder, mientras que Marta Sánchez firmó una actuación muy consistente, asentándose con claridad en la tercera plaza durante toda la maratón, sin dar opciones a sus perseguidoras y confirmando su slot para Kona.
Finalmente, Solveig Løvseth se llevó la victoria en Texas con un impresionante tiempo de 8h11:09 confirmando su gran estado de forma. Knibb cruzó la meta en segunda posición a 3:39, completándo un podio de muchísimo nivel y con presencia española incluida.
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