Ironman 70.3 Geelong dejó, en categoría femenina, otra carrera de las que enganchan hasta el final y esta vez, todo giró en torno a un nombre, Kat Matthews.
La británica era la gran favorita, dominó prácticamente toda la prueba, pero casi terminó pidiendo la hora.
DOMINIO DESDE LA BICI
La carrera empezó con Sophia Green liderando la natación, con un pequeño corte sobre el grupo donde ya estaba Matthews, pero en cuanto la carrera se subió a la bici, cambió todo.
Matthews no tardó ni 20 minutos en dar caza a la cabeza y a partir de ahí, empezó a marcar su ritmo. Primero aguantó Green, pero poco a poco fue cediendo ante el empuje de la británica.
Al llegar a la T2, la diferencia ya era seria, más de dos minutos de ventaja y sensación de carrera controlada.
EMPIEZA LA CAZA
Pero si algo demostró la carrera, es que nada estaba decidido. Grace Thek, que venía desde atrás, empezó la media maratón con un ritmo constante, sin hacer ruido, pero sin parar de recortar.
Mientras tanto, Matthews empezaba a pagar el esfuerzo acumulado, sobre todo tras su reciente victoria en Nueva Zelanda. A falta de 5 km, la diferencia había bajado a poco más de un minuto y el miedo ya estaba ahí.
FINAL AGÓNICO
Los últimos kilómetros fueron un auténtico sufrimiento para Matthews y es que Grace Thek venía lanzada, corriendo claramente más rápido y cada parcial acercaba más la posibilidad de una remontada épica.
Pero la línea de meta llegó justo a tiempo.
Matthews cruzó en 4h06’14, con solo 36 segundos de margen sobre Thek (4h06’50), que se quedó a las puertas de darle la vuelta a la carrera. Por detrás, Tamara Jewett completó el podio.
VICTORIA DE CARÁCTER
No fue una victoria cómoda, ni mucho menos.
Fue una victoria de las que cuentan, gestionando ventaja, sufriendo y resistiendo cuando el cuerpo ya no iba.
Matthews suma así su segunda victoria de la temporada y deja claro que, incluso cuando no tiene el día perfecto, sigue siendo la referencia.









