Ironman 70.3 Geelong no decepcionó y si había una pregunta antes de la salida, quién ganaría el cara a cara entre Kristian Blummenfelt, Jelle Geens y Hayden Wilde, la respuesta llegó tras una remontada marca de la casa del noruego. Volvió a pasar, parecía fuera de carrera y acabó ganando.
UNA NATACIÓN TRANQUILA… Y PRIMEROS AVISOS
La carrera arrancó sin grandes sobresaltos en el agua. Pierre Le Corre y Trent Thorpe marcaron el ritmo con un parcial sólido, saliendo con unos 50 segundos sobre el grupo perseguidor donde ya estaban los grandes favoritos. Blummenfelt, Geens y Wilde salían juntos, pero lo bueno estaba por venir.
GEENS Y WILDE INTENTAN ROMPER LA CARRERA
En la bici empezó el juego de verdad.
Wilde fue el primero en mover ficha, conectando con la cabeza y subiendo el ritmo.
A partir de ahí, tanto él como Geens empezaron a endurecer la carrera con relevos constantes y cambios de ritmo, con un objetivo claro, dejar atrás a Blummenfelt, algo que durante muchos kilómetros consiguieron, ya que el noruego llegó a perder más de un minuto y medio, en una situación que parecía complicada.
TODO SE DECIDE CORRIENDO (Y AHÍ APARECE BLUMMENFELT)
Pero si algo define a Blummenfelt es la media maratón y nada más empezar a correr, empezó a recortar tiempo, primero a Geens, luego a Wilde, sin hacer ruido, pero sin parar.
En pocos kilómetros ya estaba otra vez en la pelea.
A mitad de carrera, cazó a Wilde y tomó el control, con un neozelandés que intentó aguantar y que incluso respondió en algún momento, pero no fue suficiente. Cuando el noruego cambió de ritmo de verdad la carrera se rompió definitivamente.
VICTORIA DE PESO Y MENSAJE CLARO
Blummenfelt cruzó la meta en 3h30’24, firmando una victoria de mucho nivel y sobre todo, muy simbólica.
Geens fue segundo (3h31’23) y Wilde completó el podio (3h31’51) tras ceder en los últimos kilómetros.
UN DUELO QUE PROMETE MÁS CAPÍTULOS
Geelong era solo el primer gran cara a cara de la temporada, pero viendo lo que ha pasado, está claro que esto no se queda aquí, porque cuando juntas a Blummenfelt, Geens y Wilde en la misma línea de salida, lo normal es que pase esto, espectáculo puro.
Y lo mejor es que esto… acaba de empezar.









