La estrella analiza todos aquellos aspectos en los que el ojo de un buen técnico sí ve y que quedan fuera del alcance de cualquier programa de entreno hecho con IA.

Jan Frodeno no tiene pelos en la lengua y el G.O.A.T. del triatlón masculino internacional se ha explayado sobre todo aquello que la IA (Inteligencia artificial) no puede enseñarte si la utilizas como entrenadora personal.

Campeón olímpico, tres veces campeón mundial Ironman, doble campeón mundial Ironman 70.3 y premio Laurens, el alemán ha visto y experimentado en sus propias carnes la evolución del triatlón en las dos últimas décadas. Desde su explosión popular, pasando por la revolución del material asociado hasta la llegada de la tecnología más puntera, también una Inteligencia Artificial que incluso ha puesto en entredicho el trabajo de los técnicos.

Y es ahí donde Frodeno ha puesto en valor su valor. Tal y como confirma en su substack Frodeno going mental, en sus treinta años de trayectoria profesional, el teutón trabajó con cinco entrenadores diferentes. Desde Karoly que fue el primero y la persona que recompensaba el esfuerzo antes que los tiempos, lo cual, como dice Jan para un chico que tenía todo por aprender, era exactamente el orden correcto, pasando por Lothar Leder o el reconocidísimo Dan Lorang.

EL ENTRENADOR, EL OJO QUE TODO LO VE Y SIEMPRE APORTA

Como es bien sabido ninguna de esas relaciones duró para siempre, pero realiza tres matices importantes: “no lo habría conseguido, no de la misma manera, sin cada uno de ellos” a lo que añade “cada entrenador me aportó algo diferente” y concluye con un “cada uno supera una relación con un entrenador de la misma forma que supera una versión de sí mismo”.

Un cometido inestimable para cualquier triatleta desde que esta posición entró en este deporte que Frodeno espera “no desaparezca por completo en el futuro”. Sí, el teutón admite que gracias a la IA crear un programa de entrenamiento por primera vez está al alcance de todo el mundo y nunca ha sido tan fácil. Y sin ironía reconoce: “la tecnología es impresionante”. Pero a la vez que admite que los datos son útiles, también señala “los números no lo son todo”.

LAS 10 RAZONES DE FRODENO: AQUELLO EN LO QUE LA IA NUNCA IGUALARÁ A UN ENTRENADOR

Por ello, la estrella aporta nueve argumentos de peso para poner en alza el trabajo de los entrenadores versus la inteligencia artificial.

  1. Un entrenador nos ve con más claridad de la que nosotros tenemos para convertirnos en nuestra mejor versión.
  2. Un campeón no se construye solo. Se construye sobre una obsesión compartida donde los resultados externos y el trabajo interno no son proyectos separados.
  3. Los datos son útiles, pero no lo son todo.
  4. Los datos te dicen lo que hace el cuerpo. Pero nunca te dirán qué ocurre en el interior de la vida y cómo afecta a tu rendimiento.
  5. Todos los algoritmos están diseñados para mantenerte enganchado y decirte lo que quieres oír. Un buen entrenador no lo está.
  6. Los mejores entrenadores no intentan retenerte (cuando ha terminado una etapa). Intentan hacerse innecesarios.
  7. Un buen entrenador prioriza primero a la persona y después el plan de entrenamiento.
  8. Un buen entrenador sabe cuándo presionar y cuándo debe dejar a un lado ese plan perfecto y preguntar cómo se encuentra realmente alguien.
  9. Un buen entrenador sabe diferenciar entre una excusa y una razón, entre una mala semana y un patrón. Los datos no. Ese tipo de conocimiento Proviene de haber vivido el proceso conjuntamente.
  10. Un buen entrenador persona no te deja rendir por debajo de tus posibilidades. Un programa no diseñado individualmente para ti y que desconoce lo que sucede globalmente (vida-deporte) sí.