La catalana logra su segundo mejor resultado de siempre en T100 en una jornada donde Knibb cumplió los pronósticos en una carrera que tiró de veteranía.
T100 Gold Coast ha abierto la temporada de T100 con una carrera en la que la interminable lista de bajas sensibles quedó olvidada con una prueba espectacular que arrancó indómita y gradualmente se calmó para coronar a Taylor Knibb, señalar a Jessica Fullagar como primera gran revelación del año y confirmar que Sara Pérez Sala tiene en tierras aussies un lugar talismán al que siempre volver, pese a que siempre quedará la duda de qué hubiese sucedido sin lo acontecido en el agua.
LA MAR ‘JUGÓ’ CON LAS TRIATLETAS EN UNA PARTIDA QUE SALIÓ CRUZ PARA PÉREZ SALA
Salvaje y brutal así recibió las aguas de Broadwater Parklands a las triatletas con un oleaje y condiciones que fueron un reto hasta para las mayores especialistas en aguas abiertas. Mientras trataban de establecer la trazada más acertada de la corriente y a contracorriente, secretamente seguro apareció la sonrisa del Joker entre las mejores nadadoras sabiendo que era cuestión de segundos que el grupo se fracturase como así sucedió.
Y ahí sobresalió Sara Pérez Sala para bien y para mal. La catalana no dudó en liderar al pack delantero, pero sobrepasado el ecuador de la natación un aparente error en la navegación le sacó literalmente de la carrera, pasando de la cabeza a verse obligada a luchar por reengancharse en el segundo de los grupos acuáticos a la par de la favorita Taylor Knibb, a más de medio minuto de la líder. Una posición que tomó Jessica Fullagar dentro de un sexteto despedazo que llegó a la T1 buscando la arena con trazadas diferentes, pero que junto a Imogen Simmonds, Danielle De Francesco, Rebecca Clarke y unas algo más distanciadas Nicole van der Kaay y Natalie Van Coevorden mantuvieron una precaria composición.
LA BICI FRAGUA LA VICTORIA DE KNIBB
La transición impulsó a Fullgar que ensanchó su ventaja y la condujo a un sector ciclista donde pronto tomó un minuto de renta respecto a sus perseguidoras. Y si la británica emprendía su huida, dos sospechosas habituales sobre las dos ruedas como Knibb y Alanis Siffert tomaban posiciones para reagrupar ambos mundos y formar un noneto perseguidor en el que también se hallaban Pérez Sala y Bianca Bogen.
El agua había deparado emociones y equivocaciones propias de la adrenalina y la mar, y el ciclismo decidió no quedarse atrás. Fullagar decidía poner involuntariamente pimienta a la carrera y se iba largo en uno de los desvíos concediendo unos segundos de gracias que recibían gustosamente por detrás. Un mal llamado pelotón que inicialmente libró su propia cuita interna con dos bandos claramente diferenciados. Por una parte, Knibb, Simmonds, De Francesco y Van Coevorden quienes buscaron imponer su mejor golpe de pedal; por la otra un quinteto que peleó por no perder su rueda con una Sara equidistante que junto a van der Kaay fueron las únicas en conseguir dicho propósito.
KNIBB SACÓ SU RODILLO PARA TOMAR EL LIDERATO
Ambas se aferraron a De Francesco y con ella se aventuraron a la persecución o al menos el propósito de no perder la referencia de una Simmonds que por el camino ya había sido víctima del ritmo de Knibb, quien ya en solitario y antes de la mitad del segmento ya anunciaba a golpe de recorte que afilaba sus dientes para la caza de Fullagar. Una caza que se desde ese momento y con 50K por delante se tornó voraz pese a la resistencia inicial de la europea quien aguantó poco más de una decena de kilómetros ante el empuje de la estadounidense para poner punto y aparte a ese capítulo en T100 Gold Coast.
KNIBB TEMPLÓ SU RENTA Y EL RESTO FIJÓ SUS POSIBILIDADES DE PODIO ANTES DE LA CARRERA A PIE
Con el estrenado liderato de Knibb, la carrera se abrió a un lapso determinante donde por un lado Taylor dominó pero no masacró y se bajó en la T2 con +1’17” de ventaja sobre una Fullagar, quien en todo momento dio la cara ante la favorita y mantuvo su renta respecto a una Simmonds que se consolidó en tercera posición a +2’40” de la plata; mientras que Sara Pérez Sala, Bogen y van der Kaay afianzaron un terceto colaborativo que evadió el infortunio mecánico que azotó a algunas de sus compañeras y al propio ritmo propuesto para plantarse en la última transición con opciones de pelear por un podio difícil pero no remoto que en esos momentos estaba a +2’ de ellas. Todo iba a depender de las piernas de cada una.
FULLAGAR, OTRO DOLOR DE CABEZA ‘BRITISH’ PARA UNA ESTRATÉGICA KNIBB
Con las cartas sobre la mesa, el definitivo 18K se convirtió en una carrera a pie sin ases bajo la manga pese a que Fullagar lo intentase sin temer las consecuencias de no tener bagaje alguno en un 100K o quizá careciese de la experiencia, pero no de autonocimiento de su físico y rendimiento.
La británica trató de incomodar y poner nerviosa a Knibb con un 5K inicial en el que le redujo más de diez segundos de ventaja, continuó apretando los límites de la norteamericana, pero la triple campeona mundial Ironman 70.3 demostró su jerarquía con una gestión impecable de la presión, el tiempo y la renta para sofocar cualquier simulacro de remontada.
De este modo, Taylor Knibb (3:27:53) cruzaba la meta en solitario para vencer T100 Gold Coast y volver a probar las mieles de un triunfo que no saboreaba en PTO desde T100 Vancouver 2025. La plata era para la mencionada Jessica Fullagar (3:28:53) quien en su primera incursión en Media Distancia ha demostrado que la delegación británica gana una mujer más para luchar por todo o cuanto menos estar en la pomada.
Tensión relativa al frente y tranquilidad absoluta para una Imogen Simmonds (3:33:11) que corrió en solitario, sabiendo imposible el TOP2 y siendo consciente que con su carrera a pie tenía asegurada la tercera plaza y un podio con el que arranca a lo grande 2026 y da portazo a un 2025 convulso marcado por las acusaciones de dopaje y posterior absolución al respecto. Otra mujer que se estrena en los puestos de honor de T100.
PÉREZ SALA SEXTA PARA FIRMAR UN GRAN INICIO DE CURSO
Y con la helvética hierática en su paso, se dijo adiós al sueño de repetir el podio de Pérez Sala quien trató de hacerse con la cuarta posición pero la carrera fue una vez más juez honesta y progresivamente sentenció el orden del día de tres mujeres con mucho que celebrar.
En T100 Gold Coast la medalla de chocolate no llevaba escrito su nombre, que fue para la debutante Nicole van der Kaay (3:35:25); tampoco el TOP5, que firmó Bianca Bogen (3:36:13), que logra su mejor resultado; pero sí la sexta posición. Porque Sara Pérez Sala (3:36:41) volvió a vivir su idilio australiano, ese que hace un año le granjeó un hito y esta temporada le brinda la que hasta el momento es su segunda mejor actuación en el circuito T100. Motivos suficientes para depositar grandes esperanzas en el año de la catalana.









