El estadounidense se posiciona con un podio y un as bajo de la manga que aúna apuestas seguras con otras más inesperadas.
Nadie se resiste a hacer cábalas sobre lo que sucederá en la próximas horas en el Mundial Ironman. Ni los aficionados, ni los expertos, ni los propios participantes, ni tampoco los que lo tendrán que ver desde casa tras no clasificarse, como es el caso de Sam Long.
Todos recordamos como “falló” su tiro en Ironman Frankfurt donde compitió contra Kristian Blummenfelt, Patrick Lange o Gregory Barnaby. Pero, ¿alguno de ellos entra en su quiniela al título? Lo cierto es que sí, pero solo uno de ellos.
UN PODIO CON EXPERIENCIA
Es el caso de Blummenfelt, al que sitúa en tercera posición en la línea de meta. Entonces, ¿Quiénes son su campeón y su campeón? El estadounidense lo tiene claro y apuesta por el doblete consecutivo de Sam Laidlow. Un rival cuyo choque directo más cercano lo encontramos en T100 Londres donde “yo-yo-yo” fue testigo del triunfo del galo. El tercer nombre quizá sea a la vez el más sorprendente y a la par el más razonable desde un punto subjetivo y no es otro que el de Lionel Sanders. El estadounidense confía en que el canadiense repita el resultado de 2017 en la isla, en lo que supondría el tercer subcampeonato para él tras el último en St. George en 2021*. Sin duda, una muestra de fe absoluta en el potencial de su compañero de fatigas y estrecho amigo personal.
OTRO FRANCÉS EN LA RECÁMARA
Pero Long no se ha quedado ahí, sino que también ha desvelado el nombre de su “tapado” y posible gran sorpresa. Uno de sus seguidores le sugería al francés Léon Chevalier como “dark horse” ante lo que el triatleta ha respondido con un significativo “Eso espero”.









