El joven campeón alemán nos desglosa su dieta calórica y de macronutrientes en una jornada común en su vida.
Hace unos meses nos sorprendimos (o no tanto) con los disparatados números de un Lionel Sanders que rozaba las 7.000kcal diarias. Ahora, Rico Bogen hace lo propio con unas cantidades que no se acercan a las del canadiense, igual que su alimentación que si bien cuenta con puntos en común, es mucho más variada.
El todavía vigente campeón del mundo Ironman 70.3. nos lleva a un martes con tres sesiones de entrenamiento, tres ingestas potenciales para sumar un total de casi 5000 calorías y rozar los 500 gramos de hidratos de carbono. Sin embargo, lo más llamativo no son las cantidades, sino que según Bogen en ocasiones no lleva el registro al pie de la letra, no lo anota o no se pone a sumarlas de manera frenética.
Puestos en faena, la jornada de Rico arranca con un desayuno nutritivo compuesto por una tortilla con jamón, queso, tomate, brócoli, salmón, patatas y alubias.
Lo que le supone un total de:
Tras desayunar Bogen nos emplaza a la cinta de correr donde realizó un entrenamiento de carreras en colina de 10min + 6×5′ a un ritmo indeterminado. Antes de ejercitarse, el alemán consume gominolas para obtener carbohidratos y una bebida energética.
En este vídeo, Rico no especifica en qué momento realiza el entrenamiento en el agua por eso no sabemos si se producen antes o después del almuerzo, el segundo gran bloque nutritivo en su día a día.
Esto se traduce en:
No es el caso, pero el teutón también recuerda que elimina cualquier verdura de sus dieta una vez entra en el “carbo-loading” a 48h de cualquier evento relevante. De esta manera, sustituye los vegetales por pasta o arroz con poca fibra (sin verduras) aliñada con salsa de tomate o miel para asegurar la carga de carbohidratos antes de la carrera.
Bogen concluye su día después de una sesión sobre la bicicleta (sin concretar si es rodillo o en carretera o cualquier otro tipo de dato) que precede a una cena copiosa que incluye una ensalada de pasta con pesto, espárragos, pizza vegetariana y albóndigas de lubina. A lo que hay que añadir un doble postre dulce compuesto por una porción de brownie y arroz con leche.
Lo que supone:
Desayuno, almuerzo y cena a los que hay que añadir la suplementación alimenticia de Bogen con geles, otros carbohidratos como los anacardos, vitaminas, minerales y magnesio durante su entrenamiento con los que mantener su rendimiento, mantener los niveles de azúcar en sangre estables, evitar caer enfermo o combatir cuestiones menores como los calambres en el esfuerzo. Ejemplo de ello son las SlowCarb de la marca Ministry.
Sin olvidar, pequeños y puntuales tentempiés – en su caso de Nutella con mantequilla u otros más caseros – para dar una pequeña alegría al cuerpo y a la mente dentro de la rigidez que comporta ser un deportista de élite.
En resumen, a lo largo de la jornada filmada por Bogen, el triatleta consumió un total de 4598kcal. Por otra parte, el alemán quemó 1200 calorías sobre la bici, 1100 corriendo y 460 en natación.
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