El equipo de médicos del que fue 4º en Río 2016 ha confirmado que lleva dos meses diagnosticado con fibrilación auricular
Ayer mismo, Richard Murray anunciaba a través de su cuenta de Instagram, el mal que lo lleva persiguiendo desde hace semanas, y que podría hacer tambalear su futuro como deportista profesional.
El problema nace del corazón, el motor del cuerpo, que por lo tanto, debe rendir al 100% en el caso de un atleta de élite.
Sin embargo, son muchos los sujetos altamente entrenados como Murray, que lamentablemente contraen el síndrome de fibrosis auricular (FA)
Dichos problemas, golpean al triatleta de BMC en un mal momento, no sólo porque su integridad como deportista se puede ver truncada, sino que, en el mejor de los casos, la preparación de los Juegos se está viendo altamente comprometida.
Una lástima ver que un aspirante a las medallas -y más después de los increíbles registros a pie de este pasado verano- tiene que atravesar un problema de este calibre, estando en el cenit de su carrera deportiva.
Por suerte, el caso de Murray no es aislado, ya que son muchos los atletas que sufren de FA.
Normalmente, la patología suele aparecer una vez pasada la treintena de edad, que dado el enorme volumen de trabajo que se le da al corazón:
- Se genera fibrosis en las aurículas (relacionado directamente con el envejecimiento prematuro)
- Se eleva mucho el tono parasimpático en reposo (que puede desencadenar bradicardia severa, que implica una FC en reposo muy baja).
Para tratar este tipo de enfermedades, se acostumbra a prescribir una disminución de carga de los entrenamientos (horas e intensidad), algo complicado en deportistas profesionales, pero que podría ahorrar los tratamientos farmacológicos.
Otra opción es la de realizar un aislamiento eléctrico de las venas pulmonares (con radiofrecuencia o criobalón), siendo este un método compatible con atletas de alto nivel.
Asimismo, y a pesar de que Richard no esté pudiendo aprovechar estas preciosas semanas de entreno por sus tierras, el triatleta sudafricano no pierde la esperanza de estar el 26 de julio en la cita nipona.
Por el momento, tanto él como su equipo médico seguirán trabajando para que su corazón vuelva a tener unos valores normales de comportamiento.








