Sin hacer mucho ruido, Nicola Spirig ha demostrado que los retos están para superarlos, pero también para seguir creciendo y sumar más éxitos. La triatleta suiza lleva dos años en plena forma que le han llevado de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 a su primera victoria en Ironman el día de su debut.
Nicola Spirig ha cerrado este fin de semana un periodo de poco más de dos años prácticamente de ensueño. La triatleta suiza ha seguido una evolución natural en el triatleta. Y es que a medida que cumplen años, los triatletas dan el salto a la larga distancia. Nicola Spirig, que ni mucho menos va a dejar aún la distancia olímpica, demostró lo que ya es una realidad. Los triatletas que han pasado por distancia olímpica, acabarán reinando en media y larga distancia.
La medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fue el inicio de un periodo que ha llenado de éxitos, tanto a nivel profesional como personal. La bictoria en la capital británica será recordada en la historia como la llegada más justa en un triatlón. Spirig se disputó el sprint con la sueca Lisa Norden, a la que superó por escasos 15 centímetros. Unas milésimas de segundo que abrían las puertas de la suiza.
Y es que entre la medalla de oro en Londres y el triunfo en el Ironman de Cozumel han pasado apenas dos años, eso sí, cargados de grandes momentos para la suiza. Spirig se casó y fue madre; no le bastó el triatlón y decidió competir en el campeonato de Europa de maratón representando a su país. En triatlón, la suiza conquistó diversas pruebas de Copa del Mundo y logró la medalla de oro, otra vez, en el Campeonato de Europa. Nicola, inconformista, decidió ponerse en la línea de salida del Ironman de Cozumel al acabar la temporada. Y la ha cerrado con una victoria en su debut en larga distancia. Dos años de ensueño que marcarán los próximos.
Foto: ITU Media








