Hace ya unas semanas, Patrick Lange se estrenaba en competición este 2020, con un triatlón por relevos ‘típico’ en el que compartía equipo con Andreas Raelert, como nadador, y Anne Haug como última puesta en el tramo a pie.
La prueba, más allá de la competitividad, sirvió para ver el rendimiento de Lange sobre la bicicleta, quizás su tendón de Aquiles en sus últimas participaciones, donde siempre ha necesitado algún tipo de ayuda subjetiva para enlazar con la cabeza de carrera y no quedar fuera de la batalla, como sí ocurrió en 2019, obviando los posibles problemas físicos.
En esta ocasión, el alemán se enfrenta a un nuevo formato de carrera, en el que se van a dar salida a varios equipos que completarán un triatlón de larga distancia, siendo el equipo más potente, el último en salir. De esta manera se intentará que el mismo protocolo de seguridad que incluye una rolling start, sea la que otorgue un hándicap a los posibles ganadores, que deberán recortar la diferencia de tiempo para entrar en meta los primeros.
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