El joven duatleta se impone en un final de infarto donde su astucia para escoger el momento de su ofensiva le lleva a lo más alto en una carrera con cuentas pendientes.
Jornada de espadas en alto en el Campeonato de España de Duatlón. La primera gran cita masculina de la especialidad en corta distancia tenía muchos pretendientes y estos hicieron honor a ello para brindar una carrera de momentos, estrategia y fuerza de voluntad que no conoció a su vencedor hasta los metros finales.
HERRÁN, EL GRAN ANIMADOR INICIAL
Igualdad, así se puede definir lo vivido en el primer segmento a pie de la élite masculina. Un 5K tan compacto como sufrido para mantenerse en una cabeza de carrera en la que rompiéndose sin romper Urko Herrán – especialmente inspirado y castigador – Nacho Gálvez y Jarno Pousada resquebrajaron la resistencia de sus rivales hasta consolidar un cuarteto en el que únicamente Javi Martín tuvo la capacidad inicial de incorporarse a él, antes de verse obligado a desistir y esperar a un grupo perseguidor cuya tensión competitiva latente y el nivel físico de sus componentes les permitió alcanzar la T1 a apenas cinco segundos de diferencia.
JAVITO MARTÍN KO
Herrán había sido el gran protagonista de la carrera a pie y también lo fue de una T1 efectuada lentamente que jugó en su contra para dejarlo fuera de un liderato que recibió a Gálvez y Pousada expectante.
No hubo entente entre los dos compañeros y su falta de acuerdo llevó a la carrera a vivir una reunificación para dar cabida a un pelotón de once unidades entre los que figuraban Andrés Hilario o Joanes Goitisolo entre otros. Javier Martín era el hombre que no estaba en él y es que el madrileño se veía obligado a abandonar una prueba víctima de un infortunio técnico. La mala suerte se cebaba con el ganador de 2024 quien en las horas previas ya mencionaba no había sido fácil llegar a la línea de salida.
HILARIO, UN ‘PELEÓN’ QUE VALE EL TOP3 EN MITAD DEL CHOQUE DE INTERESES
Tras lo de Martín, el ritmo y el trazado hicieron el resto para desintegrar y seleccionar a un grupo que perdía la mitad de sus duatletas antes de que Gálvez y Pousada lanzasen su ataque y solo Hilario tuviera las piernas para reaccionar. Un trío que gozaría de una renta de 22 segundos a puertas del definitivo duelo a tres final, porque sí, la transición parecía destinada a ser determinante con una velocidad que, a priori, había sentenciado a Hilario mientras Pousada y Gálvez se citaban con la mirada para repetir el sprint final del curso pasado, pero la tenacidad de Andrés le hacía retornar a la cabeza.
POUSADA, UNA BALA QUE VALE ORO POR DUPLICADO
No obstante, su llegada fue la señal que necesitó Jarno Pousada (52:23) para imprimir una marcha más y asestar un golpe sobre la mesa irrebatible que le llevaba directo a conquistar su primer Campeonato de España de Duatlón y a repetir corona sub’23. El gallego tenía su revancha. Nacho Gálvez (52:33) cedía su trono, pero firmaba el subcampeonato y Andrés Hilario (52:39) sellaba su bronce.









