Kristian Blummenfelt y Gustav Iden ya tienen sobre la mesa cómo quieren que arranque y se desarrolle su temporada 2026. El punto de partida será un clásico en su preparación: un bloque de entrenamiento en altura en Sierra Nevada, con la idea de afinar pronto la forma y llegar competitivos a los primeros grandes objetivos del año.
Aunque 2025 no fue “perfecto” para el listón que se autoexige Blummenfelt, el noruego cerró el curso con argumentos de peso: Vencedor de IRONMAN Pro Series y podios tanto en el Mundial IRONMAN como en el Mundial 70.3. Iden, por su parte, dio pasos firmes hacia su mejor versión y firmó un segundo puesto en el Mundial IRONMAN de Niza, en un histórico triplete noruego encabezado por Casper Stornes.
Dos Mundiales, un plan… y mucha cabeza
El gran reto vuelve a ser dobletear los dos grandes campeonatos: el Mundial 70.3 y el Mundial IRONMAN. La clave, esta vez, está en el calendario: el 70.3 se disputa antes, en Niza, y después tocará viajar hacia Kona para el Mundial IRONMAN.
Iden lo resume con claridad: el plan puede funcionar si se es inteligente. El último bloque de altura debería hacerse en Europa y, tras Niza, ajustar muy bien el tiempo en clima cálido antes de Hawái. Cuatro semanas seguidas de calor podrían ser demasiadas; el margen es estrecho y la decisión, quirúrgica.
Temporada temprana y mucha competición
Antes de pensar en el otoño, el año empezará fuerte. Marzo marca el inicio real de la temporada, con bastante carga competitiva hasta finales de abril. En el radar ya aparecen dos fechas en rojo:
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IRONMAN Nueva Zelanda (7 de marzo)
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IRONMAN Texas (18 de abril)
Entre medias, no se descarta un 70.3 para completar el primer bloque y, de paso, sumar puntos de cara a la Pro Series. El objetivo es claro: llegar en forma desde muy pronto.
Preparación flexible, no un guion cerrado
Blummenfelt insiste en la idea de estar listos desde el inicio. Cuatro semanas en Sierra Nevada y viaje a Nueva Zelanda aproximadamente una semana antes de competir. Todo medido, pero sin rigidez.
En este camino volverá a aparecer Casper Stornes, entrenando con ellos, y no se descarta un campamento en clima cálido en Tailandia a finales de primavera o comienzos de verano. Eso sí, Iden lo deja claro: su método no es tan cuadriculado como muchos creen. La planificación es “fluida”, se nutre de conversaciones, ideas externas y del conocimiento local de los sitios a los que viajan. En lugares como Nueva Zelanda o Australia, todavía tienen margen para descubrir dónde y cómo entrenar mejor.
Entre bromas y reflexiones… también hay autocrítica
Cuando se les pide un pronóstico para 2026, Iden tira de ironía: “más bicicletas de contrarreloj con contadores de vueltas integrados”.
La broma tiene contexto: el caos vivido en el Dubai T100, donde varios atletas se equivocaron contando vueltas.
Lejos de reírse del error, Blummenfelt y Iden muestran empatía. Contar hasta ocho en plena carrera, con fatiga extrema y máxima concentración, no es tan sencillo como parece. Ambos mostraron comprensión con atletas como Hayden Wilde, Marten Van Riel o Mathis Margirier a pesar de entender las mofas que las Redes Sociales les dejaron en su momento.









