La travesía, de 3.300 metros, de carácter no competitivo, cruza a nado por la frontera entre Francia y España, saliendo en Cerbère y con llegada en Portbou, uniendo la Costa Marenda con la Costa Brava.
El traslado hasta el punto de salida, situado en la playa de Cerbère, se podía hacer de tres maneras distintas, en autobús, puesto por la organización, a pie, haciendo una excursión guiada, pudiendo ver donde se nadaría a posterior y también había la posibilidad de ir nadando hasta la salida.
Si se optaba por ir nadando, se hacía de esta manera la doble Transfronterera, 6.600 metros. Los que escogieron esta opción tuvieron toda la seguridad necesaria en el mar, con todo el despliegue de kayaks y embarcaciones de soporte.
Al haber nadadores que fueron nadando hasta la salida, hizo que en la playa de Cerbère hubiera un ambiente especial, con participantes expectantes de como se había encontrado el mar durante todo su recorrido.
Algunos de los que hicieron la excursión a pie, comentaban literalmente que se les puso piel de gallina al ver a los que iban nadando, viéndoles avanzar en el agua e imaginando que en poco rato ellos estarían allí.
Los nadadores pudieron disfrutar de un paisaje único, esculpido por agua y viento, con una mar encalmada, solo un poco movida en la punta de Cerbère,
Cuando termino la Transfronterera, los más pequeños tuvieron la oportunidad de hacer su propia travesía, Neda el Nen, en la playa de Portbou.
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