El nórdico mete presión a sus rivales tras anunciar grandes ganancias marginales en pretemporada. 
“Quiero volver a ser campeón del mundo” es la contundente afirmación con la que comienza el año Kristian Blummenfelt, a quien su bronce en el pasado Mundial Ironman y subcampeonato en el Mundial Ironman 70.3 le es insuficiente y el noruego ya trabaja para volver a ser el mejor buscando un progreso que pasa por la mejora aerodinámica sobre la bicicleta y el equipo que a esta le acompaña.
LOS 2 CAMBIOS CLAVES PARA LAS GANANCIAS MARGINALES DE BLUMMENFELT
Su posición sobre la bicicleta será el primer gran cambio que se pueda observar en el ‘Toro’ en su gira inicial por Oceanía y Estados Unidos después de asumir que uno de sus grandes errores en 2025 fue no prestar atención a la biomecánica y esta volverá a asemejarse más a la posición de 2024.
“Soy más aerodinámico, pero debo poder controlar mi posición”
A priori, y según comenta, veremos a un Blummenfelt en una posición mucho más adelantado y más inclinado hacia abajo – acabará siendo 3 cm más bajo de la postura original – y hacia delante. “Ahora soy más aerodinámico y he encontrado algo con lo que será más rápido en cuanto al CdA, pero también algo que pueda controlar. Debo asegurar mi posición”.
La otra gran ventaja apunta que llegará de forma invisible, mediante su tritraje y la relación de este con la nueva postura pues esta afecta al flujo de aire en la espalda. Todavía sin decantarse por una opción de las diversas que ha probado, lo cierto es que Blummenfelt ya ha encontrado mínimo un material le ha hecho ganar vatios: “Las cifras muestran que el que tenía los materiales más transpirables en la parte delantera era incluso dos vatios más rápido que el resto. Así que ahora vamos a intentar jugar con la colocación de algunos turbuladores más abajo en la espalda”.
La colocación de las botellas puede ser otro de los aspectos con los que sorprenda Blummenfelt, tratando de distribuir dos botellas detrás y algo entre los brazos, pero todavía no ha tomado una decisión al respecto. También el casco y las viseras.
Sea como sea, en apenas cuatro días que ha pasado en Alemania encerrado en el velódromo, ha dado sus frutos, Kristian Blummenfelt amenaza: “Ahora soy al menos 4 segundos más rápido y varios vatios más rápido e imbatible”.








