Señalamos un error típico de cada disciplina (carrera a pie, natación y bicicleta) y te damos una solución con la que experimentarás un progreso casi instantáneo de cara a la nueva temporada.
No hace falta ser un triatleta profesional para comprobar que el nivel y las marcas personales del triatlón amateurs están mejorando a un ritmo acelerado. Ya no vale con ser eficiente en uno o dos de los tres sectores, es necesario ser súper competitivo en todo: natación, ciclismo y carrera.
Por ello, y de la mano del británico Harry Palmer, señalamos tres puntos clave para mejorar el rendimiento a corto plazo.
PRUEBA TUS LÍMITES SIN MIEDO PARA CORRER MÁS RÁPIDO
Una obviedad, la meta de todo atleta. Sin embargo, esta afirmación tan sencilla es a su vez totalmente capciosa. Según apunta Palmer la llave para ello es que las sesiones de carrera a pie sean ‘reales’, es decir, debes correr más rápido que tu ritmo de carrera objetivo, sea cual sea este.
Tal y como indica, uno de los grandes errores, es correr demasiado en el ritmo objetivo y no ir más rápido que eso. Un factor completamente limitante. Por ello, aconseja, ir un paso más allá, y correr más rápido en las sesiones indicadas para ello. O lo que es lo mismo, las carreras fáciles deben ser eso ‘fáciles’ y de recuperación. Las tiradas largas, deben responder a su nombre y las sesiones de velocidad deben ser mucho más rápidas de lo que lo hacías ahora, si ese era uno de tus errores.
NO NADES MÁS, NADA MEJOR
El gran ‘drama’ para muchos, también para Palmer, cuyo primer consejo es recordar que tristemente, “esfuerzo no equivale a velocidad”. Casi todo es cuestión de técnica.
Por eso, la recomendación acuática es establecer un entrenamiento muy estricto y específico focalizado en la técnica, pero también otras dedicadas exclusivamente a la velocidad que habrás ganado tras reforzar tu técnica. Sin olvidar, las sesiones de fuerza, pues, como menciona, “la velocidad es necesaria para entrenar en los mejores grupos, pero la técnica y la fuerza son imprescindibles para mantenerse en ellos”. Otra de las claves es nadar en diferentes momentos, pues según indica “supondrá una gran mejora”.
Además, regresando a ese “esfuerzo no equivale a velocidad”, la natación también es cuestión de mentalidad en ese paradójico escenario donde las mejores marcas a veces surgen cuando uno no se esfuerza, y las peores cuando más lo hace. Como menta, una señal reveladora. El quiz del éxito: “que la natación fluya de forma inconsciente”.
SIN UNA BUENA POSICIÓN EN LA BICI, NO HAY PARAÍSO
No hay variable más determinante sobre la bicicleta que la posición aerodinámica. Sin ella, los beneficios de un buen material o cualquier otro aspecto se esfuman. Entonces, ¿qué hacer para optimizar dicha posición?
Fundamentalmente, ajustar tu posición. Hacer los ejercicios de flecha perfecta en el rodillo y ser consciente de esa posición y, posteriormente, llevarlo primero a los entrenamientos en carreteras y luego a la competición. Si el bolsillo acompaña y cuentas con posibles económicos, es recomendable contar con la opinión de un profesional por lo que aconsejable que realices un estudio biomecánico y si todavía puedes ir más allá, acudir a un túnel de viento, un velódromo o pruebas de error. El objetivo, sean cuales sean tus oportunidades económicas es aplicar la misma potencia pero ir mucho más rápido.
ABRAZA LA MEDIA DISTANCIA
Novedades introducidas, puesta a punto realizada, sin embargo, como dice el refrán, el algodón no engaña, que en el argot triatlético sería probarlo en competición. Pero ¿en cuál? La clave no es tanto en qué evento, sino en qué distancia y para aquellos que os movéis entre la media y la larga distancia, el 70.3 es lo ideal, pues permite un feedback más inmediato y un menor tiempo de recuperación para seguir midiendo el progreso en una nueva carrera.









