El francés analiza el posible escenario del Mundial Ironman en una cita en la que él parte dentro de la criba de favoritos, pero a la que llega con un imprevisto de última hora.
Sam Laidlow regresa dos años después al lugar en el que su salud comenzó a mostrar signos evidentes de que algo no iba bien. Tras el calvario de 2025 y un extraordinario resurgir esta temporada en la que el francés se ha convertido en el plusmarquista de la larga distancia, el galo llega al Mundial Ironman de Kona como uno de los grandes hombres a batir, también con un contratiempo de última hora: su estado de salud; y la clarividencia sobre quién es su máximo rival.
“ESPERO SENTIRME UN POCO MEJOR CADA DÍA”
El francés explica en una reciente entrevista en el canal de Youtube de Ironman que ha pasado una semana complicada, con fiebre, y que todavía nota sus efectos. “Sí, estoy bien. Hemos tenido una semana un poco de mierda en cuanto a la salud”, reconoce. Se encuentra mejor, pero todavía no completamente recuperado: “Poco a poco. Solo espero sentirme un poco mejor cada día, así que espero que se me pase pronto”.
La parte positiva es que la menor carga de entrenamiento le ha permitido llegar muscularmente fresco. “Desde el punto de vista muscular, me siento bastante fresco porque no he entrenado demasiado duro”. Pero las sensaciones todavía no son las ideales. “Ha habido algunos momentos durante la salida de esta mañana en los que me ha parecido que estaba dando el máximo como en una carrera. Estoy siendo brutalmente sincero”.
Pese a ello, Laidlow ya sabe lo que significa competir sin llegar en las condiciones perfectas. Y en esa experiencia encuentra ahora una razón para confiar. “He hecho grandes carreras en el pasado estando enfermo, así que tengo que esperar que esta sea una de esas ocasiones. Tener experiencia es una gran ventaja en este sentido y, además, mientras haya aunque sea un poquito de luz al final del túnel, me aferro a eso”, explica.
“GUSTAV IDEN ES EL HOMBRE A BATIR”
Más allá de sus propias condiciones, al hablar de los favoritos, Laidlow no duda. Para él, Gustav Iden parte por delante del resto. “Para ser sincero, creo que Gustav es el gran favorito para esta carrera”. También menciona a Kristian Blummenfelt. “Me encanta KB y espero que haga una buena carrera”. Sin embargo, el francés considera que Iden está gestionando mejor su preparación que el ‘Toro’ y en su análisis, el primero sabe esperar su momento “Ahora creo que Gustav es un poco más inteligente con el entrenamiento. Siempre deja que KB empuje, empuje y empuje. Y luego, cuando realmente importa, Gustav da la talla”.
Un pensamiento fundamentado también en el análisis de las actuaciones más recientes de ambos: “Creo que la actuación de Gustav en Niza el año pasado pasó desapercibida porque ganó Casper y cuando vi a Gustav compitiendo en Niza en el Mundial Ironman 70.3 de este año, pensé: ‘Vale, está en forma’. Así que creo que es el hombre a batir”. En su mente, plantea para este fin de semana la hipótesis de un escenario que le resulta familiar: “Espero que quizá veamos una repetición de Kona 2022, aunque esta vez, yo en primera posición y Gustav en el segundo escalón”.
UN BIENIO DE DIFERENCIA, UNA PREPARACIÓN DIFERENTE
Para alcanzar ese número uno que tanto anhela, la preparación para el Mundial Ironman y, a efectos prácticos durante toda la temporada, ha cambiado respecto a la de hace dos años.
Según explica su entrenador, el proceso ha estado condicionado por los conocidos vaivenes de salud de su pupilo, una circunstancia que ha generado un importante aprendizaje en el último bienio en el que el equipo ha “probado diferentes formas de prepararse para las carreras” y afirma “Estamos siguiendo lo que hemos descubierto, o lo que Sam ha descubierto que le va mejor”.
El resultado es una preparación con menos volumen y mayor énfasis en la calidad: “Es un poco diferente a lo que hicimos la última vez, en cuanto al volumen, que es un poco menor, y nos estamos centrando más en la calidad”.
El Mundial se celebra este fin de semana y el francés tendrá que comprobar entonces si la experiencia es un grado y la convierte en ganancia para lograr su segunda corona o si Kona volverá a imponer su ley.









