Taylor Knibb continúa ampliando los límites de una temporada que ya está siendo extraordinariamente exigente. La estadounidense ha sido seleccionada para representar a su país en la contrarreloj individual del Campeonato del Mundo de Ciclismo de la UCI, que se disputará el próximo 20 de septiembre en Montreal.
La cita llegará apenas ocho días después de su participación en el Mundial Ironman 70.3 de Niza, convirtiendo las próximas semanas en uno de los mayores desafíos de su calendario de 2026.
UNA TEMPORADA SIN LÍMITES
Knibb comenzó el año con la intención de competir en tantos escenarios diferentes como fuera posible y está cumpliendo con creces ese propósito.
Durante esta temporada ya ha pasado por diferentes formatos del triatlón, incluyendo pruebas T100, Ironman 70.3, Ironman Full y Series Mundiales.
Ahora volverá a centrarse exclusivamente en el ciclismo para afrontar una competición en la que tendrá enfrente a las mejores especialistas del mundo.
La estadounidense ya demostró este año que su nivel contra el reloj está a la altura de una cita mundialista ya que en junio conquistó por segunda vez el Campeonato de Estados Unidos de contrarreloj.
EXPERIENCIA OLÍMPICA SOBRE LA BICICLETA
Montreal no supondrá el primer gran campeonato ciclista para Knibb ya que en los Juegos Olímpicos de París 2024 ya participó en la contrarreloj individual con la selección estadounidense.
Aquella carrera estuvo marcada por unas condiciones complicadas y varias caídas que terminaron condicionando su actuación, terminando finalmente en la decimonovena posición.
Ahora tendrá una nueva oportunidad para comprobar hasta dónde puede llegar frente a especialistas del ciclismo de carretera.
DE OCEANSIDE Y TEXAS A NIZA Y KONA
El calendario de Knibb ya era especialmente exigente antes de conocerse su convocatoria para el Mundial de ciclismo.
La estadounidense comenzó 2026 con una victoria en las T100 de Gold Coast y posteriormente consiguió el triunfo en el 70.3 de Oceanside y poco después terminó segunda en IM Texas, resultados que le permitieron asegurarse su presencia tanto en el Mundial 70.3 como en el Campeonato del Mundo Ironman de Kona.
SOLO OCHO DÍAS PARA CAMBIAR EL CHIP
El Mundial Ironman 70.3 se disputará el 12 de septiembre, mientras que la contrarreloj femenina del Mundial de ciclismo tendrá lugar el 20 de septiembre.
Entre ambas pruebas habrá solamente ocho días por lo qu reto será especialmente importante teniendo en cuenta la exigencia de la prueba de Niza y el desplazamiento entre Europa y Canadá. Knibb tendrá que gestionar perfectamente la recuperación para poder llegar a Montreal en condiciones de competir por un resultado destacado.
No será únicamente una cuestión de piernas. También tendrá que afrontar un cambio completo de disciplina, entorno y preparación en un espacio de tiempo muy reducido.
ESTADOS UNIDOS CONFÍA EN SU POTENCIA
Knibb será una de las representantes de Estados Unidos en la contrarreloj femenina junto a Kristen Faulkner, que también participará en la prueba en ruta.
En el caso de Knibb, su presencia estará limitada a la prueba individual contarreloj, donde intentará mejorar el resultado conseguido en París y demostrar que puede competir también al máximo nivel fuera del triatlón.
OTRO DESAFÍO EN UN CALENDARIO DE LOCOS
La participación en Montreal vuelve a confirmar la particular temporada que está protagonizando Knibb. La estadounidense está intentando abarcar prácticamente todos los grandes escenarios de resistencia, desde las pruebas más cortas del triatlón hasta Ironman, pasando ahora también por el Mundial de ciclismo.
Y todo ello sin perder de vista sus grandes objetivos de la temporada que son Niza y Kona. El próximo 12 de septiembre comenzará el primero de esos grandes retos,apenas ocho días después, Knibb volverá a ponerse un dorsal, esta vez sobre una bicicleta y con el objetivo de luchar por el arcoíris mundial, pero no hay que olvidar que unas 3 semanas después le espera el Mundial Ironman en Hawaii.









