El sueco Robert Kallin protagonizó una de las actuaciones más espectaculares de Ironman Kalmar, pero también una de las más amargas y es que marcó el mejor parcial de ciclismo de la historia de una prueba Ironman, pero terminó perdiendo toda opción de clasificarse para Kona.

Kallin afrontaba la carrera con un objetivo muy claro y era el de conseguir una de las tres plazas masculinas para el Mundial de Hawái. Para ello decidió jugar fuerte durante los 180 kilómetros de bicicleta y tratar de abrir la máxima diferencia posible en parte lo consiguió, aunque el desenlace fue muy diferente al que esperaba.
UN RÉCORD HISTÓRICO SOBRE LA BICICLETA
El sueco realizó una auténtica exhibición sobre las dos ruedas, completando los 180 kilómetros en 3h53:12, mejorando en 20 segundos el anterior récord, que estaba en manos de Cameron Wurf con 3h53:32, conseguido en Texas.
Kallin ya había demostrado anteriormente su capacidad sobre la bicicleta, registrando 3h54:33 en Vitoria-Gasteiz en 2024. En Kalmar, sin embargo, fue todavía más rápido.
El sueco llegó a la segunda transición con una ventaja de 4:09 sobre Matthew Marquardt y Jonas Schomburg, mientras otros de los favoritos también se encontraban a varios minutos. Kallin tenía Kona al alcance de la mano.
SCHOMBURG NO ENTRÓ EN LA BATALLA
Pero mientras Kallin lo daba todo sobre la bicicleta, Jonas Schomburg decidió jugar otra partida.
El alemán, que acabaría ganando su primer Ironmam con 7h22:57, no se dejó llevar por el ritmo de su rival, conservó fuerzas y esperó su momento.
La diferencia quedó clara durante los primeros kilómetros de carrera a pie. Schomburg alcanzó a Kallin antes del kilómetro 10 y una vez superado el sueco, comenzó a marcharse hacia una victoria histórica.
El contraste entre ambos fue evidente y es que Kallin había construido una enorme ventaja sobre la bicicleta, mientras Schomburg había guardado piernas para el maratón.
EL MARATÓN ACABÓ CON EL SUEÑO DE KONA
Kallin reconoció posteriormente que su estrategia había tenido un precio muy alto. Apenas habían pasado cinco minutos desde el comienzo del maratón cuando ya empezó a notar que sus piernas no respondían como esperaba.
El récord de bicicleta había quedado en los libros, pero la clasificación para Kona se escapaba.
Finalmente, Kallin terminó en la 20ª posición, después de haber comenzado la carrera a pie con más de cuatro minutos de ventaja sobre sus perseguidores.
Los tres slots masculinos para Kona fueron para Andreas Salvisberg, Gregory Barnaby y Daniel Bækkegård.
“INTENTÉ CREAR LA MAYOR VENTAJA POSIBLE”
Después de la carrera, Kallin fue muy autocrítico en sus redes sociales y reconoció que había planteado la carrera pensando en aprovechar al máximo la bicicleta. “El objetivo era sencillo, conseguir una de las tres plazas para Kona. La ejecución fue mucho más difícil.”
A pesar de la decepción, Kallin también quiso agradecer el apoyo recibido por el público de Kalmar y cerró su reflexión con una frase que resume perfectamente su día “A veces se gana y a veces se pierde”.








