Un militar utiliza la aplicación deportiva y esto permitió confirmar la posición del portaaviones mediante imágenes satelitales, según ‘Le Monde’.

Actualizar los entrenamientos en Strava y con ello poner en riesgo la seguridad nacional.  Según relata el diario francésLe Monde eso es lo que ha sucedido en los últimos días con el  portaaviones Charles-de Gaulle – el más poderoso dentro de la Armada francesa – y su escolta compuesta como mínimo por tres fragatas y un buque de reabastecimiento cuya posición exacta prácticamente en tiempo real en aguas del Mediterráneo fue detectada por el prestigioso medio galo ‘gracias’ al uso de la aplicación deportiva por parte de uno de los militares a bordo y la agudeza visual de sus periodistas.

UN 7K MÁS EN STRAVA, UN ‘CHIVATAZO’ DE GUERRA EN REALIDAD

En mundo tecnológico, encriptación de datos, protocolos de ciberseguridad, softwares, firewalls, arquitectura zero y un largo etcétera, solo ha bastado de la compulsoria y vanidosa necesidad social de un joven oficial de la armada de registrar en un perfil público los poco más de 7 kilómetros que recorrió sobre la cubierta del buque para desacatar las instrucciones vigentes del ejército francés respecto a la “higiene digital del combatiente” durante cualquier despliegue y generar una brecha de seguridad.

Actividad de 'Arthur' en Strava dentro del portaaviones Charles de Gaulle. Imagen: Strava vía Le Monde.
Actividad de ‘Arthur’ en Strava dentro del portaaviones Charles de Gaulle. Imagen: Strava vía Le Monde.

Y es que, parece ser que ese dicho popular entre los deportistas de “si no está registrado en Strava, no ha existido” ha ido demasiado lejos y la Jefatura General del Ejército galo y el Estado Mayor ya ha anunciado que tomará las medidas oportunas.

‘ARTHUR’ NO ES EL ÚNICO ‘PECADOR’

Sin embargo, lo más llamativo de la investigación realizada por Asia Balluffier, Sébastien Bourdon, Liselotte Mas y Antoine Schirer no es el ‘descuido’ del susodicho al que han denominado ‘Arthur’, sino que el suyo no se trataría de un caso aislado.

Según mencionan, en los últimos días han podido identificar al menos otro perfil público activo a bordo de un buque de la Armada francesa en plena misión defensiva en la actual guerra en Oriente Próximo. Peligrosas, reiteradas e inexplicables imprudencias en tiempos beligerantes donde cualquier filtración es oro para los intereses contrarios. Especialmente cuando Francia se halla inmersa en misión defensiva en la actual guerra en Oriente Próximo y varias de sus bases en la región han sido atacadas por el bando iraní.

Tal vez el mundo ha transicionado del mundo de espías al recordado sketch de Gila de “¿Es el enemigo?” y de dicha llamada cómica a un mero ‘servir en bandeja’, porque va a ser razón que toda está en la red, a golpe de click y huella digital.